Olvidate de mí, de mi barrio. Prometémelo con los dedos cruzados. No tengas más en cuenta que tu tren corre paralelo a Rivadavia, que haciendo fuerza se ve mi cuadra, el supermercado donde compro lo que como. Olvidate de mi nombre, de mi segundo nombre. Cada borracho boliviano que llora me hace acordar a mí.
La foto del coronel, de Eugène Ionesco
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1. Encontré este libro en la biblioteca de mi abuela, en el cuarto de los
libros discriminados. Si alguien lo leyó fue por lo menos treinta años
atrás. La ...
Hace 1 mes.

2 comentarios:
Genialidad lo tuyo Fabiola Feyt! Haces de tu toda tu vida un cuento super interesante, que nunca se te apague la luz!
Muy bueno lo que escribís.
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